Pilates en casa: abdomen de acero
Pensando en el sol de esta mañana... y en cómo a veces se nos olvida respirar profundo entre el tráfico y los pendientes. ¿Te ha pasado que sientes el abdomen como una piedra al final del día? Yo sí, ¡y seguido! Por eso, quiero compartirte mi rutina de pilates en casa, perfecta para nosotras, que andamos corriendo entre el trabajo y los niños.
¿Por qué pilates en casa? Porque #tiempoparami es posible
El pilates es una maravilla para fortalecer el abdomen, mejorar la postura y encontrar un ratito de paz. Y lo mejor es que no necesitas ir al gimnasio ni gastar una fortuna. Con unos minutos al día en el suelo de tu sala, ¡es suficiente!
- Para principiantes: No te preocupes si nunca has hecho pilates. Empezaremos con ejercicios sencillos y los iremos complicando poco a poco.
- Sin equipo: Olvídate de aparatos carísimos. Usaremos solo nuestro cuerpo y, si quieres, una toalla o un cojín para mayor comodidad.
- Abdomen de acero: El pilates trabaja el core, que es como el centro de nuestro cuerpo. Fortalecerlo nos ayuda a tener una mejor postura, evitar dolores de espalda y sentirnos más fuertes en general.

Rutina de pilates en el suelo: ¡manos a la obra!
Aquí te dejo una rutina básica que puedes hacer en casa. Recuerda escuchar a tu cuerpo y no forzar nada. ¡Lo importante es disfrutar el proceso!
- Calentamiento: Empieza con unos minutos de estiramientos suaves para preparar los músculos. Puedes hacer círculos con los brazos, mover el cuello de lado a lado y estirar las piernas.
- El cien: Acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Levanta la cabeza y los hombros, y extiende los brazos hacia adelante. Bombea los brazos arriba y abajo mientras inhalas y exhalas cinco veces. Repite 10 veces.
- Roll up: Acuéstate boca arriba con las piernas extendidas y los brazos estirados hacia atrás. Inhala y, al exhalar, levanta el tronco vértebra por vértebra hasta sentarte. Inhala de nuevo y, al exhalar, baja lentamente hasta volver a la posición inicial. Repite 5-10 veces.
- Rodar como una pelota: Siéntate con las rodillas flexionadas y los pies levantados del suelo. Agarra tus tobillos y redondea la espalda. Rueda hacia atrás hasta los hombros y vuelve a sentarte. Repite 5-10 veces.
- Puente: Acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Levanta la pelvis del suelo hasta formar una línea recta desde las rodillas hasta los hombros. Aprieta los glúteos y mantén la posición durante unos segundos. Baja lentamente. Repite 10-15 veces.
- Estiramiento final: Termina con unos minutos de estiramientos suaves para relajar los músculos. Puedes abrazar tus rodillas al pecho, estirar los brazos hacia arriba y hacer respiraciones profundas.
Pilates para la vida: más que un ejercicio
Recuerda que el pilates es mucho más que un ejercicio para el cuerpo. También es una forma de conectar con nosotras mismas, de encontrar un momento de paz en medio del caos. No te presiones por hacerlo perfecto. ¡Lo importante es que te sientas bien!
- Respiración: Presta atención a tu respiración durante los ejercicios. Inhala profundamente por la nariz y exhala lentamente por la boca. La respiración te ayudará a relajarte y a concentrarte.
- Concentración: Concéntrate en cada movimiento y en cómo se siente tu cuerpo. Evita distracciones y enfócate en el presente.
- Bienestar: El pilates te ayudará a sentirte más fuerte, flexible y relajada. ¡Es una inversión en tu salud y bienestar!
Un abrazo para tu futuro yo
No te preocupes si hoy no te sale perfecto. ¡Mañana es otro día! Lo importante es que te hayas dedicado estos minutos a ti misma. Descansa bien, ¡mañana empezamos de nuevo!


