Consejos para No Abandonar tu Rutina en Casa
Pensando en el sol de la mañana y en cómo a veces se nos olvida cuidarnos cuando estamos en casa... ¿Te ha pasado que empiezas con toda la energía y luego, entre el trabajo y los niños, la rutina de ejercicio se va desvaneciendo? ¡A mí también!
Aquí te comparto algunos consejos que me han servido para no tirar la toalla y seguir moviéndome, aunque sea un poquito, en mi propio espacio.
Planificación Semanal: La Clave del Éxito (Realista)
No se trata de convertirte en atleta olímpico de la noche a la mañana. ¡Para nada! Más bien, es cuestión de ser honesta contigo misma y fijarte objetivos que realmente puedas cumplir. Yo, por ejemplo, me propongo hacer ejercicio tres veces por semana, ¡y si hago dos, ya es ganancia! Lo importante es empezar.
- Calendario Fitness: Un calendario sencillo en la cocina o en tu espacio de trabajo te ayudará a visualizar tus metas. ¡Usa colores, stickers, lo que te motive!
- Objetivos Realistas: En lugar de decir "voy a correr 5 km todos los días", prueba con "caminaré 30 minutos tres veces por semana". Pequeños pasos, ¡pero constantes!
Adaptar la Rutina: Flexibilidad ante Todo
La vida es impredecible, ¡y más con niños! Así que, si un día no puedes ir al gimnasio o hacer tu clase online, no te castigues. Adapta tu rutina a lo que tengas disponible.
- Entrenamiento Flexible: ¿Solo tienes 15 minutos? ¡Perfecto! Haz una serie rápida de sentadillas, abdominales y estiramientos. ¡Algo es mejor que nada!
- Reducir la Intensidad: Si estás cansada, no te exijas al máximo. Camina en lugar de correr, haz yoga suave en lugar de una clase intensa de cardio. ¡Escucha a tu cuerpo!
Variedad y Compañía: Mantén la Motivación
La monotonía puede ser el peor enemigo de la constancia. Por eso, es importante variar tus ejercicios y buscar formas de hacerlos más divertidos.
- Nuevos Retos: Prueba clases online diferentes, busca videos de ejercicios en YouTube, ¡o inventa tus propios circuitos! La clave es no aburrirte.
- Buscar Compañía: Invita a una amiga, a tu pareja o incluso a tus hijos a entrenar contigo. ¡Hacerlo en compañía es mucho más motivador!
- Entrenar Juntos: Si el papá de mi hijo está en casa, a veces hacemos competencias amistosas de planchas o sentadillas. ¡Nos reímos mucho y nos mantenemos activos!
Celebrar los Éxitos y Escuchar al Cuerpo
No te compares con nadie más que contigo misma. Cada pequeño logro es un motivo para celebrar. Y, sobre todo, ¡escucha a tu cuerpo! Si necesitas descansar, descansa. No te presiones.
- Revisar el Progreso: Lleva un registro de tus entrenamientos y celebra cada avance, por pequeño que sea. ¡Date una recompensa saludable!
- Evitar Comparaciones: Cada cuerpo es diferente y cada persona tiene su propio ritmo. No te compares con las influencers de Instagram, ¡enfócate en tu propio progreso!
- Priorizar el Descanso: El descanso es tan importante como el ejercicio. Duerme lo suficiente, toma siestas si lo necesitas y date tiempo para relajarte.
Alimentación e Hidratación: Combustible para tu Cuerpo
Una alimentación saludable y una buena hidratación son fundamentales para tener energía y mantener la motivación.
- Alimentación Saludable: Incluye frutas, verduras, proteínas y grasas saludables en tu dieta. ¡No te prives de tus comidas favoritas, pero modera las porciones!
- Hidratación Adecuada: Bebe agua a lo largo del día, especialmente antes, durante y después del ejercicio. ¡Lleva siempre contigo una botella de agua!
Reducir el Estrés: Bienestar Integral
El estrés puede sabotear tus esfuerzos por mantenerte en forma. Por eso, es importante encontrar formas de reducirlo.
- Técnicas de Relajación: Prueba la meditación, el yoga, la respiración profunda o simplemente pasar tiempo en la naturaleza. ¡Encuentra lo que te funcione!
- Disfrutar el Proceso: No veas el ejercicio como una obligación, sino como un momento para cuidarte y disfrutar de tu cuerpo. ¡Pon música que te guste, baila, ríe!
Recuerda, lo importante es ser constante, no perfecta. Si hoy solo pudiste hacer 10 minutos de ejercicio, ¡está bien! Lo importante es que no te rindas. Mañana será otro día. ¡Un abrazo para tu futuro yo! Descansa bien, mañana es un nuevo comienzo.


